08/02/08
Fin de ciclo
Hablaba el ayer de Almunia, Rajoy, Artur Mas, algunas de las renovaciones pactadas, dirigidas y frustradas dentro de la política del Estado. Pero hay un asunto clave que deberíamos tener en cuenta.
Cuando una renovación suele ser una farsa, los propios votantes no se la suelen creer. La ciudadanía no es tonta. Y no se equivoca. Todo el mundo sabía que Almunia era la apuesta de Felipe González y que implicaba más felipismo (corrupción, ataques contra los trabajadores, estructura y aparato anquilosado en redes clientelares…). Por eso, estas estrategias, pese a quien pese, jamás funcionan.
Porque una vez que la ciudadanía es consciente de este intento de engaño, no volverá a confiar (ni a votar) hasta que el partido no demuestre que ha cerrado el proceso de renovación falsamente comprometido. Esta fase genera lo que llamaríamos “el fin de ciclo”. Aquí, todo el mundo sabe, no sólo que la renovación no tiene vuelta atrás sino que el partido no levantará cabeza hasta que ésta se produzca.
Y volviendo a Aragón, la estampa final del último Congreso de un conocido partido político aragonés, ha mostrado 2 cosas. Que se ha pretendido llevar a cabo una falsa renovación, cocinada y dirigida desde sus 2 más representativos dirigentes anteriores (pónganles el –ismo detrás de su nombre y tenemos su corriente personalista-ideológica), y que su militancia y la sociedad no se lan ha creído. Las consecuencias, analizadas estos últimos días, no pueden ser más claras. Próximo fracaso electoral (y repito, aquí la culpa, como hemos explicado, sólo es de quien no deja avanzar el partido, amparándose en errores del pasado para gestionar el futuro). Y Fin de ciclo, que llevará a alejarse de los –ismo y plantear nuevos modelos de relación con la sociedad aragonesa, nuevos paradigmas, nuevas ideas que se abren paso y, sobre todo, renovaciones reales orgánicas e ideológicas.
Aprendamos de la historia. Dixen Pasar.
09:45 Anotado en Elecciones estatales 2008 | Permalink | Comentarios (0) | Email esto



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